CREA TU PROPIA REALIDAD

Analizamos las diferencias que existen entre estos dos términos y cuales son sus usos. La fe la podemos definir cómo la creencia irracional en un concepto y la intención consciente es un proceso energético que requiere de una reflexión previa. Ambas crean una realidad. Iniciamos el debate, escojan ustedes la que mejor se adapte a su ser. Nosotras ya hemos escogido nuestra favorita.

¿QUÉ ES LA FE?

Un mecanismo de manipulación mental que anula la capacidad de creación del ser humano. La religión católica y otras religiones en las que se basa el catolicismo fue la que introdujo este concepto para desvalorizar el entendimiento y frenar el conocimiento. Además, este concepto, que no tiene representación en la realidad, les aporta un extra de poder sobre los demás. No es ninguna Ley Universal, ni pertenece a este Planeta como estructura energética. Ni lo conforma.

Por “fe” se han cometido actos violentos, se han comenzado guerras, se ha asesinado… etc. Todo con la intención de anular al ser humano, anular su libre albedrio. Incluso se han convertido a personas (vulnerables y manipulables) en instrumentos de violencia y de represión. Y todo eso por seguir su “fe”. Podemos nombrar a la Santa Inquisición que no tiene nada de “santa”.

Los creadores de las religiones eligieron por consenso este mecanismo de manipulación y lo añadieron en sus planes “santos”. Lo imponen dentro de su marco de acción, como una parte más de la creencia. Pero una parte que no tiene ninguna enseñanza porque es la antítesis del conocimiento.

Todos los maestros (Jesús, Buda, Mahoma…etc.) que representan la Era de Piscis enseñaban a sus discípulos. Les transmitían herramientas para que evolucionaran. Cuidaban de ellos con amor y con respeto y estaban a favor del conocimiento como base de la evolución. Todos ellos eran estudiosos de la realidad e investigaron para posteriormente, transmitirlo a una población amplia.

¿QUÉ ES LA INTENCIÓN CONSCIENTE?

Es la fuerza vital que “empuja” y “direcciona” a la energía creadora hacia el propósito que se ha elegido. Parte de una reflexión consciente y una posterior elección. Se necesita hacer un planteamiento previo mental para escoger aquello que queremos crear. Favorece el libre albedrío y la evolución personal. Y conlleva un aprendizaje desde nuestra capacidad divina creadora.

Cuando utilizas la intención conectas con tu “Dios Interno” para manifestar lo que quieres materializar en tu realidad. Puedes utilizarla también para sanarte y equilibrarte. Se usa la palabra (hablada o escrita), la emoción y la visualización para que esa fuerza vital comience a manifestarse y la energía pueda ser direccionada hacia el propósito.

Para que un decreto tenga poder y se manifieste es necesaria esta fuerza, es necesaria la intención.  Consciente significa saber con exactitud qué estas haciendo o qué estas decretando y hacia donde diriges la intención.  Por ejemplo, si yo quiero encontrar paz, puedo utilizar la palabra Ohm, que tiene la vibración del corazón compasivo. Pero cuando la verbalizo debo tener en mente qué significa la palabra Ohm y porqué la estoy utilizando. Cuando se trata de mantras, usar una visualización como fuerza intencional es lo más adecuado y lo más cómodo. Recitar un mantra sin conocer qué significa no tiene el mismo poder que si lo conoces, tiene mucho menos, porque sólo recibes la vibración que emite tu voz.

Para hacer “magia” también es importante mantener la intención consciente durante todo el proceso para que esa energía se utilice de la manera propuesta durante el ritual. Un despiste durante un ritual puede crear un resultado diferente a lo esperado y ya no estarías creando la realidad que quieres.

Un aspecto a tener en cuenta para utilizar la intención consciente adecuadamente y con todo el potencial es mantener la atención plena y la focalización. Nuestra atención tiene que acompañar todo el proceso de materialización, desde el principio hasta el final. Aquellas personas que no han cultivado su atención tienen dificultades para crear aquello que desean por este motivo.

Cuando nuestra intención es malintencionada, este mecanismo también se pone en acción así que tenemos que reflexionar cómo lo vamos a hacer con sumo cuidado antes de iniciar el proceso.

Este proceso conlleva un desgaste energético, así que es necesario recargarse con las fuentes de energía que tengamos disponibles (comida, energía de la tierra, prana, energía del sol,…)